Asociación montará fábrica de ladrillos hechos a base de plástico reciclado

La obra ya fue licitada y en poco tiempo arrancará la construcción del galpón. Decenas de ladrilleros ya capacitados se reconvertirán a un proceso menos contaminante y que aprovecha las botellas PET desechadas. 

Si bien el proyecto viene desarrollándose desde hace varios años, la construcción de un galpón y la adquisición de algunas máquinas permitirán a una asociación montar definitivamente una planta de ladrillos ecológicos. Hace pocos días, el Instituto de Vivienda de Corrientes (Invico) llamó a licitación para que se edifique en el predio que se encuentra en el barrio Apipé, donde se prevé dar lugar a familias ladrilleras. 

La impulsora de la iniciativa y quien está a cargo de este proyecto social es la asociación Ángel Blanco. Su presidenta, Daniela Acuña, habló ayer con República de Corrientes y contó los detalles de cómo vienen trabajando, además de otros proyectos que ya sueñan a partir de la construcción de la fábrica en un espacio contiguo al Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, con quienes justamente trabajan en conjunto al igual que con el Municipio y otras áreas estatales. 

Acuña contó que el proyecto arrancó con fuerza en 2018, momento en que comenzaron a dictar capacitación a ladrilleros de la zona del Molina Punta y del sector conocido popularmente como Mendoza al Sur. La idea es generar una reconversión del sector que les permita no solo mejorar su crítica situación, sino además hacer un aporte al medio ambiente, ya que se incluyen técnicas no contaminantes y se excluyen las prácticas nocivas que tiene la producción del ladrillo tradicional. 

Los ladrillos ecológicos se fabrican con una base de botellas plásticas, cemento y agua. Los PET se trituran formando una sustancia que suplanta a la arcilla y además no es necesaria la quema, parte del proceso que más complicaciones genera. 

La pandemia les obligó a bajar un poco el ritmo con las capacitaciones, pero durante este tiempo continuaron recolectando las botellas de los puntos verdes que tiene dispuesto el Municipio capitalino en varios sectores de la ciudad. 

La idea es, una vez construido el galpón y con las máquinas funcionando, conformar una cooperativa en la que participen los ladrilleros. 

Estiman que, al menos hasta el momento, hay cerca de 30 que están interesados y se sumarían al proyecto luego de haber ya trabajado con la asociación y el Estado. 

«Los ladrilleros van a poder producir y vender, les vamos a instalar una pyme y no tendrán que pagar nada, solo hacerse cargo de la cuestión operativa como juntar los plásticos», comentó la presidenta de Ángel Blanco. 

Si bien por el momento no hay plazos para la construcción, aseguran que con los fondos disponibles y la licitación ya lanzada, los trabajos deberían comenzar en el corto plazo y no demandarían mucho tiempo de ejecución. 

Existe además un compromiso de compra por parte de la Provincia, factor que los ladrilleros consideran clave para sumarse a esta iniciativa. 

Acuña comentó en este sentido que «el Invico tiene un proyecto para comprar estos ladrillos, y que se usen para construir viviendas sociales». 

Entusiasmo

Ya en la cuenta regresiva para comenzar a producir y contar con una fábrica, desde la asociación expresaron que se encuentran felices y ansiosos por lo que se viene.  «Primero, nos frenó la pandemia; después, fueron los incendios los que demoraron los fondos, pero ahora, por suerte, está todo encaminado», dijo Daniela Acuña al respecto. 

Mientras mantienen reuniones con el Invico para lo que será la obra, desde Ángel Blanco ya se animan a soñar otras alternativas que serán posibles a partir de la fábrica. Además de otras acciones que ya llevan adelante en paralelo, ven con buenos ojos poder incursionar en su momento con la fabricación de otros productos además de los ladrillos, como son los muebles. 


FUENTE: Diario La República

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